miércoles, 4 de septiembre de 2019

Guía para la elaboración de Artículos Filosóficos

1)  Preparación del artículo

a)    Revisión bibliográfica/ Elaboración de fichas

Tras la elección del tema que será objeto de investigación y análisis, se hace un repaso de lo que al respecto han publicado los grandes pensadores. Puede ser yendo directamente a los textos en físico o a través de un motor de búsqueda académico (Google académico, enciclopedias online, Dialnet (https://dialnet.unirioja.es) u otra base de datos de revistas indexadas).
Todo libro consultado debe ser debidamente referenciado y guardado para presentarlo en el informe final (Los expertos en este asunto suelen usar programas como ZOTERO: https://www.zotero.org/download/). Todo el material que se obtiene de esa revisión puede ser recogida en fichas textuales, donde debe cuidarse mucho la referencia correspondiente. Puede capturarse el texto transcribiéndolo manualmente, a través de una foto, escaneándolo, o digitándolo directamente a aplicaciones para ese fin como EVERNOTE (https://evernote.com/intl/es).

b)    Organización temática

Luego de haber obtenido material bibliográfico muy bien fundamentado, se procede a elaborar un esquema producto de un análisis de los textos. El esquema responde a ideas madre en torno a las cuales se pueden agrupar varias de las citas textuales archivadas.
Para una mejor organización se podría recurrir a un cuadro sinóptico u otro tipo de organizador mental. Conviene que sean solo 4 a 6 ideas principales, que sigan un orden lógico a criterio del investigador.

c)    Redacción del cuerpo

Después de los dos pasos anteriores se procede a redactar. Conviene manejar bien las herramientas del procesador de texto elegido, para sacar el máximo provecho al programa, usando estilos, numeración y referencias automáticas, etc.
El mejor modo de redactar es seguir la simple regla de la lógica: premisa 1 + premisa 2, entonces = conclusión. Y así cada párrafo, evitando las oraciones subordinadas innecesarias y los argumentos extensos. Se recuerda también que todas las reflexiones y aportes personales deben estar fundamentados según corresponda.

d)    Introducción y conclusión

Luego de haber desarrollado las ideas principales, de modo ordenado y esquematizado, se procede a presentar lo expuesto mediante la introducción. Se puede mencionar el perfil del filósofo o una breve reseña de la obra analizada.
También pueden presentarse las razones por las cuales se hizo la elección de ese tema o el interés o relevancia que ha tenido en su vida. La mejor manera de cerrar la introducción es informando qué esquema se ha seguido, cuáles son las ideas principales.
Finalmente se pasa a redactar la conclusión, donde puede hacerse un brevísimo resumen de lo expuesto, una repercusión en la vida diaria del tema, formular una nueva línea de investigación… o simplemente manifestar que ya se da por finalizada la investigación. Recuerde que la manera de presentar al lector su artículo es como el vuelo de un avión. Invitar para el vuelo (introducción), disfrutar el vuelo (cuerpo del artículo) y aterrizar suavemente (la conclusión).

2)  Formato de los artículos

(Se ha tomado como referencia el formato que propone la Revista Anuario Filosófico en los anexos de cada Número).
  •     Los artículos tendrán una extensión máxima —incluidas las notas— de 8.000 palabras. Este número de palabras, o de caracteres, puede calcularse fácilmente en los programas informáticos de tratamiento de textos. 
  •      Para la composición, el texto debe introducirse con formato y estilo. Los subtítulos han de estar numerados secuencialmente, así: 1. 2. 3., etc. Los títulos de posteriores subdivisiones deben seguir una ordenación alfabética, así: a) b) c), etc. Por ejemplo: 
4. Los últimos comentarios de Tomás de Aquino a Aristóteles 
a) El comentario al De caelo
  •     Las notas a pie de página han de ser concisas. Las citas en el cuerpo del texto también serán breves, escritas en el mismo idioma que el artículo, y han de ir entrecomilladas: “así”. Si se desea citar el texto original en un idioma distinto al del cuerpo del artículo, debe hacerse en las notas a pie de página. Si las citas en el cuerpo del texto superan las tres líneas, deberán ir en párrafo aparte, con sangría a la izquierda y sin comillas. Para introducir un término explicativo dentro de una cita se usarán corchetes, como en el siguiente ejemplo: “La vinculación de ésta [situación especial] al fin del agente...”.

  •     Las referencias bibliográficas siempre deben ir a pie de página, y nunca en el cuerpo del texto. Deben tener el siguiente formato: 
a) Para libros, L. PoloCurso de Teoría del conocimiento, vol. 4/1 (Eunsa, Pamplona, 1994); R. SpaemannÉtica: cuestiones fundamentales (Eunsa, Pamplona, 1987) 113-115. 
b) Para colaboraciones en obras colectivas, A. FuertesEl argumento cosmológico, en A. L. González(ed.), Las pruebas del absoluto según Leibniz(Eunsa, Pamplona, 1996) 47-158. 
c) Para artículos, R. YepesSentidos del acto en Aristóteles, “Anuario Filosófico” 25/3 (1992) 493-512. 
d) Para números monográficos de revista: A. M. González, R. Lázaro (eds.), Razón práctica en la Ilustración escocesa. Número monográfico: “Anuario Filosófico” 42/1 (2009) 1-257. 
  •     Pueden usarse referencias abreviadas en los siguientes casos: 
a) Cuando de un mismo autor se cite una sola obra, se abreviará su título así: R. Spaemann, op. cit.,108. 
b) Si de un mismo autor hay que citar más de una obra, se reiterará el título de forma abreviada; por ejemplo: R. SpaemannLo naturalcit., 15; L. PoloCursocit., vol. 4/1, 95. 
c) Puede utilizarse “Ibidem” cuando se repita una misma referencia consecutivamente. 

  •     Al final del artículo debe añadirse un apartado titulado "Referencias", en el que se recopilen todas las publicaciones a las que se haya hecho referencia en las notas. Este listado aparecerá por separado en el portal electrónico de la revista. Debe ordenarse alfabéticamente por apellidos y, si hay varias obras del mismo autor, por fecha de publicación en orden ascendente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario